Hoy salí con J. Q. a pasear, por lo visto hay muchos borrachos en la zona, porque hoy otro borracho nos pidió 50 céntimos para un cartón de vino. Al menos este fue sincero y dijo para lo que quería el dinero. Fuimos al parque y estuvimos casi hasta el anochecer. Había mucha gente en el parque, pero también había muchos ARBOLES, y muchos ANIMALES. Hoy vimos el nido de una paloma en una PALMERA, nos preguntamos cuantas personas de todos los que había allí habían mirado a la palomita. Era pequeña, lo supimos por el pico y estaba muy quieta, ahora pienso en la paloma ¿La habrá descubierto el búho del parque? ¿Debería yo rezar por ella, o por el búho?
Andamos un rato y luego nos sentamos a merendar en un banco, había un grupo de mujeres con cascabeles en la cintura, faldas largas de colores y yo, yo me muero por ponerme una falda, pero estoy gorda y no me apetece comprarme ropa. La medicación me hace retener líquidos y todo es un ¡Ay! pero camino, me muevo, hago cosas en casa y no me quedo en un sofá lamentandome, cada lamento son 10 gramos de peso y aunque no me peso desde que C. D. C. le preguntó el peso por teléfono a M., creo que no me he inflado.
¡Ah! hoy, ayudamos a María a encontrar su zapatito blanco, creemos que se lo llevó un perro. Carla tiene unos ojos inmensos, de color charca de ranas.
Hoy ha sido un buen día, aunque los benditos efectos secundarios me están matando. Ahora me voy a tomar el akinetón.
Cuando regresamos del parque, el mismo borracho nos ofreció un cigarro, que no aceptamos, pero él decía:
—Tú ya sabes, tú ya sabes...
Los mirlos revoloteaban alegres, parecían reír.
Buenas noches si me lees y buenas noches si no me lees.

pues vaya pijada
o sea...
no e entendido
o sea...bueno...es igual...supongo
un saludo a tu lejana tierra